jueves, 7 de mayo de 2009

NF18 Bono Bogar 2018

Retomando el estudio del bono argentino Bogar 2018 desde el informe del 14 de Marzo, vemos como sigue dentro de un canal rectangular azul entre los 43 y los 68 pesos.

Se aprecia también como quebró la resistencia en negro en los 58 pesos, lo cual podría proyectarlo nuevamente hacia el techo del canal.

Un objetivo final podría ser tapar el gap producido entre los días 20 y 21 de Octubre del año pasado hasta alcanzar los 72.50 pesos, dado que es también es una resistencia histórica (el arranque de la cotización de este bono).

Por último, hay que seguir de cerca el indicador de fuerza relativa RSI de la ventana superior ya que ingresó a la zona de sobrecompra.

Estadísticas:
Tiempo de la Inversión: 2 meses
Nivel al 13/03/2009: 48.50 pesos
Nivel al 06/05/2009: 61.41 pesos
Ganancia: +26.62%


TEN.MI Tenaris (Milán)

Retomando el estudio de la empresa siderúrgica Tenaris que cotiza en la bolsa de Milán (Italia) desde el informe del 14 de Febrero, vemos que nuestro triángulo simétrico se transformó en un triángulo rectángulo y quebrando el día 9 de Abril su hipotenusa.

Si bien el objetivo de suba del triángulo consiste en alcanzar la resistencia lila en 11.90-12.00 euros, hoy está alcanzando la resistencia anaranjada en 11.25 euros y podría ser un freno al avance.

Lo positivo es que quedó por encima de la media móvil de 200 ruedas indicada con color negro, aunque para poder decir que de fondo es alcista hay que esperar que la curva se aplane y tenga una leve tendencia al alza. Por el momento tiene una inclinación descendente así que podría volver a quedar por debajo de ella.

Estadísticas:
Tiempo de la Inversión: 3 meses
Nivel al 13/02/2009: 8.44 euros
Nivel al 07/05/2009: 11.25 euros
Ganancia: +33.29%



IGBVL Indice Gral Bolsa de Valores de Lima (Peru)

El gráfico del índice general de la Bolsa de Valores de Lima (IGBVL) nos muestra como el día 5 de Mayo quebró la resistencia dinámica bajista anaranjada que arranca a mediados del mes de Octubre del 2007 y con incremento del volumen, lo cual puede indicar el fin de la fase bajista y una consolidación de la fase de acumulación.

En el día de ayer alcanzó un máximo de 10870 puntos que coincide con la resistencia indicada con color lila.

Como los indicadores técnicos están comenzando a saturarse, hay que ver que pasa en cada una de las resistencias que tiene por delante, producto de resistencias y soportes anteriores:

11785-11860 puntos: resistencia azul

13369-13375 puntos: resistencia negra

15324 puntos: resistencia marrón.


miércoles, 6 de mayo de 2009

^DJI Indice Dow Jones

Retomando el estudio del índice Dow Jones Industrial desde el informe del 28 de Abril, vemos como se desarmó la divergencia bajista que se había formado en el indicador de fuerza relativa RSI de la ventana superior.

Sin embargo, todavía hay riesgo de que se confirme la figura de techo redondeado, nada más que el máximo del mismo parece no haber sido alcanzado aun.

Asimismo, desde principios del mes de Abril parecería ascender formando una cuña lila, aunque quebrando su techo podría desarmarla también.

Un cierre por encima de 8444 puntos (línea horizontal roja) podría anular la figura anterior y proyectar la suba inclusive hasta la zona de 9000-9175 puntos, donde encontraría la media móvil de 200 ruedas y una resistencia anterior, todo esto indicado con color verde.

Queda por ver entre 8600-8700 puntos como enfrenta la resistencia dinámica bajista anaranjada que arranca el 19/05/2008.

Finalmente, como objetivo ambicioso, tendríamos el desdoblamiento del canal bajista azul hasta los 10318 puntos.


martes, 5 de mayo de 2009

Jorge Suarez: Chrysler, Sociedad Cooperativa

Chrysler, Sociedad Cooperativa

Y en el día 101, la administración de Obama cometió su mayor error a la fecha al decidir transitar por un camino peligroso al atentar contra el estado de derecho.

El día de hoy, Chrysler se sometió a la protección que ofrece el llamado Capítulo Once de la Ley de Bancarrota. En lo que se denominó un “paquete” previamente negociado, hubo un obvio ganador: el sindicato. Los claros perdedores fueron los tenedores de bonos emitidos por la empresa.

Permítame correr el riesgo de aburrirlo con mi simplismo. Si compro una acción de una empresa soy en parte dueño de ésta. Si compro un bono de la empresa, soy su acreedor. Un accionista está tomando más riesgo, pues sabe que va al último en caso de la liquidación de la empresa. A cambio de ese riesgo, sin embargo, tiene una capacidad infinita de obtener un lucro con su inversión, pues el precio de la acción que compró puede subir en forma ilimitada.

No así en el caso de quien tiene un bono. En el mejor de los casos ese acreedor recuperará la totalidad del capital que le prestó a la empresa, más el pago de intereses previamente acordado en el momento de que se otorgó el crédito. Pero no todos los acreedores son iguales. Una empresa puede endeudarse en formas diferentes. Puede, por ejemplo, pedir un crédito bancario dando algún activo específico como garantía. Si no le paga al banco, éste tendrá derecho a quedarse con ese colateral para “cobrarse”. Puede también pedir un crédito sin ofrecer una garantía. La diferencia entre uno y otro préstamo estará en el costo. Si la empresa ofrece un colateral –una garantía- entonces pagará una tasa de interés más baja que si no lo ofrece, pues al no darle garantías al banco, o a cualquier otro acreedor, éste estará tomando más riesgo y debe ser compensado por él.

Entonces, en un proceso normal de bancarrota hay acreedores más “senior” en la estructura de capital que otros. Recibirán su pago primero aquellos que aceptaron tasas más bajas a cambio de tener prioridad en caso de una liquidación. Posteriormente, habrá acreedores con menos protección que recuperarán su capital hasta que se haya cubierto la deuda de quienes están en el nivel previo. Los adeudos con empleados, por ejemplo, van típicamente hacia el final, pero se les pagará antes de hacerlo a los accionistas.

El orden de la estructura de capital es inamovible. Está claramente estipulado en los contratos de crédito con los bancos, o en el prospecto que ampara a la emisión de un bono. Hoy, sin embargo, el equipo de Obama decidió que tanto el gobierno como el sindicato pueden “meterse en la cola”.

En el “paquete” anunciado hoy, en el que la empresa Chrysler pide protección de sus acreedores y se da de 30 a 60 días para presentarle a la corte una propuesta de reestructuración, se intenta que los tenedores de bonos acepten recibir –en el mejor de los casos- 29 centavos de cada dólar que se les debe, mientras que el sindicato recibirá alrededor de 76% de lo que se les adeuda, y el gobierno 87%. En el resultado final, el fideicomiso para los gastos de salud de los pensionados del sindicato acabará siendo dueño de 55% de las acciones de la empresa, el gobierno del 8%, y la empresa italiana Fiat del 20%.

En forma no sorprendente, los tenedores de bonos votaron en contra de esta resolución. En condiciones tan adversas, a ellos claramente les convendría más una simple liquidación de la empresa. Esa es la alternativa que les permite recuperar la mayor parte de sus recursos. Al negarse a “bailar con la más fea”, despertaron la ira del presidente Obama, quien los tachó de codiciosos y poco solidarios. Sorprendentemente, el presidente identificó a quienes tienen estos bonos como “hedge funds”, intentando el epítome de los insultos e invitando al repudio público. Una vez más, los “ricos” son los malos.

Se olvida, sin embargo, de que muchos de los fondos que tienen este tipo de bono invierten recursos que provienen de fondos de pensiones y de lo que logran guardar trabajadores tan “proletarios” y tan merecedores de proteger sus ahorros como los del UAW (“Union of Auto Workers”, el sindicato de trabajadores del ramo automotriz). Sin embargo, los primeros son anónimos, y los segundos han contribuido públicamente con 25.4 millones de dólares a las campañas de legisladores federales en las últimas dos décadas (prácticamente todo para candidatos demócratas).

Los fondos que se especializan en invertir en bonos con problemas (“distressed debt”) también resultan afectados en un momento en el que se les quiere convencer de invertir en la compra de activos de los bancos. La violación de sus derechos sienta un mal precedente y puede impedir o encarecer su participación en otras transacciones.

Ahora será la Corte de Bancarrota la que estará bajo el reflector cuando tenga que dar su fallo. O vota a favor de darle un inmerecido regalo a los 54 mil trabajadores de esta empresa, o respeta el estado de derecho y protege las atribuciones que la ley le otorga a los acreedores. Espero estén conscientes, sin embargo, que de elegir la primera opción, incrementarán el costo –la tasa de interés- de todas las emisiones de bonos que hagan las empresas estadounidense en el futuro, pues los acreedores tendrán que exigir un mayor premio para compensar por el riesgo que asumirán de que un presidente populista cambie, a la mitad, las reglas del juego y los tache de codiciosos por hacer valer su derecho a votar para exigir el pago que, de acuerdo a un contrato legal, les corresponde.

El resultado de este proceso será el nacimiento de una flamante empresa propiedad del sindicato, en asociación con una empresa automotriz italiana. Esto me recuerda lo que un amigo chileno una vez me dijo: “cuando compras un auto italiano tienes dos momentos felices, el día que lo compras y el día que lo vendes”. Él se refería al caso de un Ferrari, pero la asociación, en este caso, es con Fiat, empresa cuyas siglas se dice quieren decir Fix It Again Tony (“arréglalo nuevamente, Tony”). No puedo pensar en una combinación más apetecible. Seguramente no se darán abasto para satisfacer la demanda de los ansiosos compradores. Aunque, pensándolo bien, si la estrategia falla, siempre puede Obama decir que quienes no lo compren son “poco patriotas”, o inventar algún subsidio o impuesto para “motivar” a los potenciales compradores.

Jorge Suárez Vélez
Abril 30, 2009

Nota: Jorge Suárez es columnista en la cadena CNN y gentilmente aceptó colaborar con RoccaCharts para la publicación de sus escritos.

Jorge Suarez: El Mundo de los Carros Voladores


El mundo de los carros voladores

Alguna vez vi una foto de un carro incrustado en la mitad de una casa. Esa imagen es desconcertante porque desafía nuestro pensamiento racional, los automóviles están a nivel de la calle, y no entran por las ventanas; cuando uno lo hace, nos confunde (o nos atropella, si plácidamente estábamos sentados del otro lado). Algo similar ocurre con las grandes debacles económicas: provocan relaciones causa-efecto inusuales, retan a la lógica.

Quizá el ejercicio más difícil para los analistas y para los inversionistas es observar esta realidad sin ideas preconcebidas, sin relacionarla con la evolución de crisis anteriores; ésta, por su magnitud, es diferente.

El otro día tuve una discusión en un programa especial de CNN con un analista razonable y bien informado. Yo defendía que la situación es peor de lo que se cree y que tomará mucho más tiempo de lo que pensamos para que la “normalidad” (término que admite muchas definiciones) regrese. Él decía que la economía estadounidense empezará a crecer el año próximo y, dentro de su escenario, lo hará porque los precios de los inmuebles tocarán fondo y comenzarán nuevamente su ascenso.

Hay una cierta lógica de que las cosas tienden a regresar a una media, de que lo que bajó mucho volverá a subir. Sin embargo, hay poca evidencia de que eso ha ocurrido cuando las burbujas revientan, pues lo que les merece ese calificativo es el hecho de que los precios alcanzados durante éstas carecen absolutamente de fundamento.

En la época de la burbuja de los tulipanes en Holanda a mediados del siglo XVII, el bulbo de algún tulipán exótico podía cotizarse en el equivalente al valor de una casa, o a diez años de ingreso de un artesano calificado. Después de que ésta reventó, no han vuelto a tener ese precio en casi cuatrocientos años. La acción de Cisco (una empresa de tecnología rentable y bien manejada) valía 81 dólares en la burbuja de Internet, y hoy vale alrededor de 17.50, ocho años más tarde (hay que considerar también que un dólar de 2001 es diferente a uno en 2009, por lo que en términos reales la caída es aún mayor). La bolsa de Japón llegó a casi 39 mil puntos a fines de 1989, veinte años más tarde está más de 80% por debajo de ese nivel.

El otro razonamiento que hacemos, por reflejo, es que cuando los gobiernos se comportan como lo está haciendo el estadounidense, generan inflación. En condiciones normales, eso es cierto. En este momento, y por algunos años, lo que predominará será la presión deflacionaria debido a que la economía está 8% por debajo del nivel de producción (“output”) potencial. Esto no tiene precedente, e implica que habrá un continuo proceso de baja en sueldos y salarios, debido al alto –y creciente, quizá hasta fines de 2010- nivel de desempleo.

Sí, la impresión de dinero y el estímulo fiscal, también sin precedente, probablemente provocarán el mismo efecto que un caramelo tiene en un niño (sin olvidar que todavía tenemos que pagar este carísimo caramelo), pero aún tenemos que lidiar con el origen de este desastre: los precios de los inmuebles tienen que regresar a niveles razonables, y el dolorosísimo y larguísimo proceso de desapalancamiento –tanto a nivel de familias como del sector financiero- apenas comienza.

Se habla de la posibilidad de que veamos una recuperación en forma de V o una recuperación en forma de U. Creo más en quienes dicen que veremos una recuperación que tiene la forma de una raíz cuadrada invertida; es decir, un efímero “sugar rush”(1) como el que provoca un caramelo (se pronostica un déficit fiscal de 8.7% del PIB para toda la OCDE en 2010, un estímulo de tan colosal magnitud no puede pasar desapercibido), y después un largo período plano, con crecimiento muy bajo.

Escribiré después sobre por qué no podemos asumir que los precios de los inmuebles volverán a subir, y por qué un ambiente deflacionario podría complicar las cosas al combinarse con el alto endeudamiento que prevalece.

(1) La corta erupción de energía que viene después de ingerir azúcar.


Jorge Suárez Vélez
Abril 22, 2009

Nota: Jorge Suárez es columnista en la cadena CNN y gentilmente aceptó colaborar con RoccaCharts para la publicación de sus escritos.

Jorge Suarez: Esto va para Largo

Esto va para largo

Imagine usted el caso de una familia donde el señor de la casa gana al año el equivalente a cincuenta mil dólares. Esta familia, sin embargo, gasta cincuenta y cinco mil dólares cada año. Los cinco mil que gasta de más tendrán que venir de algún tipo de deuda, ya sea con el vecino, con un pariente o, más comúnmente, con el banco mediante el uso de tarjetas de crédito.

En el caso de un país pasa lo mismo. Si el gobierno de éste gasta más de lo que logra recaudar de impuestos, tendrá que recurrir a financiar el déficit con deuda pública, típicamente emitiendo algún tipo de bono que será comprado por ahorradores individuales o institucionales del país emisor, o del extranjero.

Cuando oímos que el gobierno estadounidense o los de otros países salen a rescatar bancos, o deciden hacer programas de estímulo económico, sabemos que los recursos para cubrir el costo, tarde o temprano, tendrán que salir de algún lado. Se estima que el gobierno de Estados Unidos, por ejemplo, requerirá entre 1.45 y 1.85 billones (millones de millones) en 2009, equivalente a 13% del PIB.

En mi opinión, se asume despreocupadamente que siempre habrá compradores para lo que el gobierno emita. De hecho, desde 2003 hasta octubre de 2008, la demanda por bonos del tesoro fue en promedio entre 25 y 30 mil millones de dólares mensualmente; esto les permitió, holgadamente, cubrir sus necesidades.

Como sabemos, una buena parte de la demanda provino de los bancos centrales de Japón y China. El flujo de excedentes que provienen de ambos países bajará, pues sus superávit comerciales están disminuyendo conforme la demanda mundial se contrae.

Por otra parte, China tiene en su haber un millón de millones de dólares de bonos estadounidenses. Esto equivale a casi 30% (28.9% exactamente) del PIB chino. La descomunal acumulación de reservas chinas es el resultado de años de mantener el reminbi artificialmente subvaluado para promover sus exportaciones. Esta política que muchos veían como una sólida estrategia para fomentar crecimiento, ha provocado extraordinaria fragilidad para este país y explicaré más adelante por qué. Por otro lado, lo que se percibe como una forma de competencia desleal ha ocasionado enorme presión política de países que tienen déficit comerciales con China, como Estados Unidos, quienes exigen que deben dejar que su moneda se revalúe; y, de no hacerlo, enfrentarán sanciones comerciales. Si lo hacen, sin embargo, el daño podría ser severo.

Si China dejara que su moneda se revalúe 10% contra el dólar, medido en moneda local, el valor de los bonos estadounidenses en sus arcas provocaría una pérdida equivalente a 2.9% del PIB. Para ponerlo en términos relativos, la pérdida total por el problema “subprime” estadounidense equivale a 2.5% del PIB, y ha tenido consecuencias devastadoras para el sector financiero y un enorme contagio hacia otros mercados.

Sin duda, la acumulación de reservas -desproporcionadas al tamaño de la economía que las generó- y el desbalance fiscal global presentan una combinación delicada.

Consideremos que Estados Unidos generará déficit fiscales por alrededor de 40% de su PIB (-13.7% en 2009, -15% en 2010, -11% en 2011, según el pronóstico del Economist Intelligence Unit), por lo que el gobierno tendrá que pedir prestados alrededor de seis millones de millones de dólares. Para complicar las cosas un poco más, el Reino Unido tendrá que financiar alrededor de 35% de su PIB, Japón 16%, Alemania 16%, Francia 18%, etcétera. Algunos países como Francia tienen una base más fuerte de ahorro interno que les permitirá depender menos del ahorro de otros países. Los países con superávit comerciales y en su cuenta corriente tendrán también situaciones un poco menos complicadas, al tener que financiar un déficit y no dos (el comercial y el fiscal).

Pero, en general, la pregunta a hacernos es de dónde saldrá el dinero y, más importante, a qué tasa de interés tendrán que salir a vender bonos gubernamentales cuando todos se peleen por el mismo –y escaso- ahorro. ¿Qué pasa cuando las tasas de interés suben en países donde las familias están fuertemente endeudadas? (Aun cuando, paradójicamente, la mejor forma de recapitalizar a los bancos sería una situación así, donde las tasas de interés de largo plazo son muy altas).

Esta compleja situación es un recordatorio para aquellos que piensan que pronto tocaremos fondo en esta crisis, y después regresaremos a donde estábamos.

Entraremos en una realidad y un entorno que no tiene nada que ver con lo que hemos vivido en las últimas décadas, y el proceso de corrección será mucho más largo y tortuoso de lo que se piensa.

Jorge Suárez Vélez
Abril 16, 2009

Nota: Jorge Suárez es columnista en la cadena CNN y gentilmente aceptó colaborar con RoccaCharts para la publicación de sus escritos.

Jorge Suarez: Bancos Ricos Contribuyentes Pobres

Bancos ricos contribuyentes pobres

Es difícil leer cuáles son las motivaciones detrás de las decisiones que está tomando la administración de Obama en materia del rescate de instituciones financieras utilizando gasto público. Hay tres fuerzas en clara contensión: el poderoso cabildeo del sector financiero, la presión política por cumplir con las promesas hechas en campaña y las voces que invitan a la cordura fiscal, ante la posibilidad de crear una situación fiscal tan delicada que acabe traduciéndose en una débil y frágil recuperación económica después de la crisis.

En mi opinión, es en el tema fiscal donde se ha decidido tomar riesgos. Las medidas recientemente patrocinadas por la administración de Obama buscan resolver crisis puntuales “a billetazos”, pero el costo será provocar menor crecimiento económico en el futuro. Desafortunadamente, parece confirmarse la decisión de que sea el contribuyente quien pague los platos rotos.

Me parece aún más preocupante que la aún flamante administración de Obama esté ideando vías para lograr el descomunal gasto sin tener que enfrentar al congreso. Ese es, después de todo, el fundamento democrático. Si el contribuyente va a pagar, es su representante en el congreso quien tiene la capacidad de aprobar –y cuestionar- el gasto.

Como escribí antes en El Caballo de Troya de Obama, muchos de los elementos de las decisiones presupuestales pueden tener un contenido ideológico más profundo. Lo que empieza a estar fuera de duda, sin embargo, es la necesidad futura de impuestos nuevos para financiar el descomunal gasto.

Clive Crook (Financial Times, The fiscal hole that must be filled, abril 6, 2009) dice que la administración de Obama tendrá que elegir entre la bancarrota y un impuesto nacional al valor agregado. Lejos de lo que asume el pensamiento más “de izquierda”, es absurdo pensar que la solución estará en crear simplemente más impuestos para los ricos. En Estados Unidos, 45% del impuesto sobre la renta se recauda del 10% más rico de la población; en Inglaterra se recauda 39%, en Francia 28% y en Suecia 27%, de este segmento (parte, sin duda, se explica por una distribución del ingreso más desigual en Estados Unidos).

Los nuevos impuestos siempre son inoportunos. Pero éstos lo serán más, pues vendrán cuando el consumo privado siga estando deprimido debido a la necesidad de que las familias estadounidenses recuperen sus niveles básicos de ahorro, lo cual puede tomar muchoa años.

Dentro de la debacle fiscal, donde los analistas ya incorporan déficit anuales de 13.7% del PIB (casi dos millones de millones de dólares) para 2009, 15% en 2010 y 11% en 2011, es enteramente posible que el gasto siga creciendo explosivamente como respuesta a la necesidad de más y nuevos rescates en el sector financiero, en el automotriz y en todos los que el gobierno de Obama decida calificar como estratégicos. Éstos ocurrirán, sin duda, y no están dentro del presupuesto. Han salido a la luz pública los primeros y, para fondearlos, Obama, Geithner y Summers han decidido evitar la lucha por más recursos con el congreso y mejor empeñar y saquear a aquellas entidades que están bajo el control del ejecutivo, principalmente el banco central.

Es inquietante ver que las medidas propuestas le restarán a los mercados la imprescindible transparencia, condición necesaria para que el proceso de limpieza sea factible a largo plazo, si simplemente se dejara que precios bajos –relativos al precio implícito- acabaran seduciendo a inversionistas potenciales.

Las medidas adoptadas parecen asumir que la participación privada sólo puede darse amparada por la oferta de apuestas asimétricas donde el inversionista gana mucho, si todo sale bien, pero pierde poco si todo va en su contra.

Es probable que una de las principales causas de la crisis que vivimos proviene de la falta de transparencia en los precios de algunos activos financieros, que provino de herramientas como los Credit Default Swaps (una especie de seguro que puedo comprar para cubrirme del riesgo de que el emisor de un bono no lo pague). Éstos dieron una falsa sensación de seguridad que llevó a que muchos inversionistas tomaran mucho más riesgo del que sería razonable, sintiéndose amparados por seguros cuyo bajo precio provenía de subestimar la posibilidad de eventos que provocaran “defaults” masivos.

El poder destructivo de precios artificialmente sesgados no parece ser una lección aprendida por Summers y Geithner. El plan recientemente anunciado implica dos medidas que inyectan opacidad a los precios de las clases de activo más frágiles: al cambiar reglas sobre valuación de activos y al promover un PPIP (“Private Public Invesment Partnership” un plan que promueve la participación conjunta pública y privada para invertir en activos tóxicos) que asume que se asuma riesgo en forma totalmente asimétrica.

En el primer caso, cambian las reglas para valuar ciertos tipos de activo no en base al precio al que se transan en el mercado (pues se considera que éste es irreal pues hay pocas transacciones y excesiva aversión al riesgo), sino en base a modelos desarrollados por los propios bancos. Como se dice, pasamos del “mark to market” al “mark to myth” (de basar un precio en el mercado, a hacerlo en base a algún modelo mítico).

El segundo caso se da a partir de un enredado esquema en el cual la inversión inicial del comprador es igualada uno a uno por el TARP (programa para el rescate de activos en problema que aportará hasta cien mil millones de dólares), y después apalancada seis veces con recursos del FDIC (corporación federal para asegurarar depósitos bancarios que aportará más de 800 mil millones de dólares). El comprador potencial de los activos se queda con la parte proporcional de la utilidad si gana, y si pierde no tiene que pagar el adeudo contraído al apalancar la operación. Del total invertido, 11% es capital y 89% deuda.

Nuevamente, un esquema en el cual si el especulador gana, se queda con la utilidad, si pierde, es el contribuyente quien pone los recursos. Evidentemente, si de lo que se trataba era de poner un precio justo a los activos tóxicos, este mecanismo hace todo menos eso. ¿No estaría usted dispuesto a pagar de más por un instrumento financiero en el cual le permiten invertir ocho veces su capital sin el peligro de tener que pagar la deuda, si pierde? Por si fuera poco, bancos rescatados como Citi anuncian que quieren participar en el esquema COMPRANDO activos. Es decir que, si se les permite, pueden comprarse unos a otros activos tóxicos financiados con recursos del contribuyente, sabiendo que si la situación se deteriora más y pierden, el que pierde es el fisco, y se quedan con la utilidad si ganan. Se puede generar una especie de ping pong en el cual en vez de vender activos tóxicos en el mercado, un banco se los vende al otro a precios cada vez más altos, sabiendo que es ese exceso de precio lo que permitirá que los bancos se recapitalicen, con la tranquilidad de que cuando un activo reviente, será absorbido por el contribuyente.

Al hacer esto, la administración de Obama continúa su saqueo sistemático del erario, utilizando herramientas que no requieren de aprobación del congreso. En estricto sentido, no están inyectando recursos, solamente están “financiando” el rescate, se vuelven gasto público sólo cuando el comprador de los activos no pague el préstamo. Por si fuera poco, la semana pasada anunciaron también la compra de 1.2 billones (millones de millones) de dólares de bonos del tesoro y bonos con garantía hipotecaria en los mercados, con recursos que provienen de la Reserva Federal, tampoco sujetos a aprobación del congreso.

¿Se pregunta por qué un plan de rescate tan miope le gustó al mercado accionario? Porque la grotesca mecánica para pasarle a los bancos dinero de los contribuyentes indica que esta administración sigue estando dispuesta a todo antes que nacionalizar a los bancos. Una nacionalización implica que el valor de mercado del banco nacionalizado se vaya a cero –malo para el mercado- mientras que esta inyección incrementará su valor (a corto plazo).

Pero no cantemos victoria. Todos los recursos que se despilfarran hoy tendrán que acabar recaudándose como impuestos, o financiándose como deuda pública el día de mañana. Una u otra medida limitarán la capacidad futura de crecimiento económico.

Siendo Obama un presidente que como candidato predicó la transparencia fiscal, resulta perturbadora la flagrante falta de ésta.

Jorge Suárez Vélez
Abril 8, 2009

Nota: Jorge Suárez es columnista en la cadena CNN y gentilmente aceptó colaborar con RoccaCharts para la publicación de sus escritos.

lunes, 4 de mayo de 2009

DRYS DryShips Inc. (NASDAQ)

Retomando el estudio de la empresa naviera griega DryShips desde el informe del 18 de Abril, vemos como se cumplieron todos los objetivos de suba e inclusive en el día de hoy hizo un máximo de 9.49 dólares.

Se aprecia como al quebrar la resistencia dinámica bajista lila aumentó el volumen, lo cual convalida el movimiento.

En 9.76 dólares se encuentra una resistencia producto de un máximo anterior y la base del gap abierto entre el 28 y 29 de Enero.

En 11.63 dólares el arranque de ese gap pasa a ser otra resistencia y por último si consideramos el movimiento desde fines de Enero como un piso redondeado, desdoblarlo podría implicar alcanzar la zona de 16.80-17.20 dólares.

Estadísticas:
Tiempo de la Inversión: 17 días
Nivel al 17/04/2009: 7.17 dólares
Nivel al 04/05/2009: 9.49 dólares
Ganancia: +32.36%


sábado, 2 de mayo de 2009

Schrooh: Comentario Semanal (26 al 01/05/2009)

Comentario Semanal de Mercados del 26 al 01-05-2009
(por Matías Schrooh, columnista de RoccaCharts)

La semana recientemente concluida, ha dejado bastante para analizar teniendo en cuenta que ocurrieron sucesos como la quiebra de una de las tres automotrices más grandes de E.E.U.U., sumado a varios indicios por parte de los comentarios de la FED y los reportes económicos, de que la economía ya ha tocando fondo o al menos que la sensación de caída libre prácticamente ha desaparecido. El mercado parece haber descontado que todos los informes sobre la economía vendrán mejores a lo esperado, o al menos mostrando mejoras con respecto a la primer parte del año. Resta saber si la recuperación se dará en forma de “V” o será larga y pronunciada atravesando primero por un período en el que los datos si bien no muestran deterioro, se mantienen estancados en un determinado rango de movimiento. De ser la última opción la que ocurra, habrá que ver cuando el mercado pierde la paciencia y sale de esta tendencia alcista en la que “dentro de lo malo, lo mediocre es bueno” y comienza a recortar más severamente las ganancias.

Hay varios temas que están retrasando o al menos complicando la recuperación definitiva de la economía, el más reciente viene dado por la expansión de la influenza a mas de 14 países a los cuales se calcula que le ha producido pérdidas millonarias en cuanto a la paralización de la actividad se refiere. Su víctima dentro del mercado de capitales fueron las acciones del sector aeronáutico y las relacionadas al transporte, que junto con las hoteleras han caído por miedo a que se reduzca el tráfico de turismo hacia y desde los países afectados. Los miedos por la incapacidad de contener la epidemia, ha llevado a suponer que gran parte de la actividad en los retailers, transportistas y hospedajes se verá severamente afectada en tanto no se halle un modo eficaz de combatirla además de la prevención. Todo esto se ve aseverado por la incertidumbre que rige en el gabinete del presidente Obama con respecto al sector de Salud, recordemos que al momento que estalló la epidemia restaban cubrir alrededor de 15 puestos de alto nivel de responsabilidad, como por ejemplo el de director para la organización “Centers for Disease Control and Prevention“ (http://www.cdc.gov/) vital para este tipo de situaciones.

Por el lado de los bancos, los stress test, le darían al gobierno la posibilidad/necesidad de convertir sus préstamos en acciones ordinarias. Esto, sumado a los dichos de la presidenta de Federal Deposit Insurance Corp. (FDIC), Sheila Bair en una conferencia brindada en el Economic Club of New York, en los que solicita autoridad para desmantelar las grandes instituciones financieras en los ya famosos Good Banks – Bad Banks con el objetivo de liquidar las partes no rentables y conservar el banco en buen estado, hace que los resultados cobren aún más importancia. Cabe recordar que no se trata de un fail-pass test, sino de una medición para ver cuánto capital adicional necesitan los bancos. Ante esta nueva posibilidad de conversión de las acciones preferidas a acciones ordinarias, las chances de que los bancos que mas capital necesitan sobrevivan sin alguna intervención como la antes mencionada, son realmente muy escasas. Según comentarios sobre los tests realizados a los bancos, existe la posibilidad de que dos de los gigantes de E.E.U.U., el Citigroup y Bank of America necesiten incrementar su capital de manera sustancial. Los ejecutivos de ambos bancos se encontraban manteniendo reuniones con los reguladores a fin de convencerlos, acordar y demostrar que algunos de los ítems considerados en los tests eran vistos de otra forma por parte del banco, y de esta manera “relajar” los resultados de los mismos. En uno de los casos, para ser más puntual, en el de Bank of America, el importe a integrar llegaría a los U$S 70.000 millones, según versiones preliminares de los resultados que se manejaban de manera no oficial por algunos operadores en Wall Street. Recordemos que actualmente el gobierno de E.E.U.U. posee un total de U$S 25.000 millones convertibles a acciones ordinarias dentro del banco y como si esto no fuera suficiente, Kenneth Lewis ha sido efectivamente removido de su cargo como presidente del directorio de Bank of America. El cargo queda en manos de Walter Massey, perteneciente a la junta de directores de BAC desde 1998; si bien sigue como CEO y presidente del banco, este puede ser un paso previo a que lo remuevan también de estas posiciones. A continuación pueden ver un detalle de lo que tiene alocado el gobierno en cada uno de los ocho bancos que mayor ayuda recibieron:


Teniendo en cuenta este detalle, sumado a lo que arrojen los tests realizados, podrán sacar sus propias conclusiones sobre la necesidad de cada banco en particular a la hora de salir a buscar capital privado luego de una eventual conversión del monto perteneciente al gobierno en acciones ordinarias. Como un análisis preliminar, podemos concluir que si es correcta la necesidad del monto antes mencionado para Bank of America bajo este casi irreal 8,9% de desempleo proyectado como worst case scenario para el año 2009, el anuncio del viernes 8 de mayo del índice oficial de desempleo, sumado a los resultados de los tests anunciados el martes 7 de Mayo pueden desatar un fin de semana similar a una tormenta perfecta.
Tal y como mencionamos en el informe anterior, FIAT volvió aseverar en el comienzo de la semana que aunque Chrysler quiebre, seguiría interesada en algún tipo de fusión. Durante la semana, más precisamente el martes, comenzaron a aparecer versiones en las que se afirmaba que lo más probable era que Chrysler se decretara definitivamente bajo el chapter 11 y que se habría llegado a un acuerdo para que ambas empresas se fusionen bajo estas circunstancias. Al parecer el único escollo para que esta fusión se llevara a cabo, era la oposición de los fondos de inversión de tomar U$S 2.000 millones a cambio de su deuda la cual era en muchos casos más del triple de lo que le tocaría recibir bajo este acuerdo. Esto puso a los fondos en la mira, sobre todo cuando se dio a conocer que se habría llegado a un arreglo en la renegociación de la deuda con varios de sus mayores bancos acreedores, entre los que se encuentran JP Morgan Chase & Co., Goldman & Sachs Group Inc., Morgan Stanley y el Citigroup. Dicho acuerdo tuvo como resultado la reducción de U$S 6.900 millones en deuda. Finalmente, luego de cumplirse el plazo y de no haberse cumplido el total de los requisitos estipulados como necesarios para recibir más soporte financiero por parte del gobierno de E.E.U.U., el presidente Obama dio a conocer la noticia de que Chrysler iba a entrar en bancarrota para reestructurar gran parte de su deuda y así poder sellar su alianza con Fiat. En principio, se procederá a ceder un 20% de la compañía americana y extender ese porcentaje al 51% luego de que el gobierno de E.E.U.U. recupere los préstamos realizados. El anuncio conlleva un gran riesgo no solo para los concesionarios, ya que si bien no habrá producción de autos Chrysler hasta que se cierre el acuerdo todavía hay stock más que suficiente para hacer frente a la pobre demanda del mercado, sino también para todos los proveedores de la industria automotriz. Según la administración, el proceso de restructuración y posterior fusión debería tomar de 30 a 60 días, pero dado el tamaño de la automotriz y lo complejo de su situación ese plazo parece imposible. Algunos analistas se atreven a mencionar plazos superiores a los 6 meses. Durante el anuncio, el presidente Obama se encargó de agradecer a los grandes bancos encabezados por JP Morgan y al gobierno de Canadá por su aporte de U$S 2.400 millones para agilizar la restructuración de la compañía, por último dejó en claro su malestar con los fondos de inversión que se negaron a aceptar los planes de pagos acusándolos de especuladores y de no estar dispuestos a ceder cuando todos los involucrados en el tema habían sacrificado parte de sus beneficios para llegar a un acuerdo. Grave error. Si bien la postura del presidente es válida desde el punto de vista de que ver quebrar a una de las tres empresas emblema de la industria automotriz de E.E.U.U. produce impotencia y la reacción inmediata es señalar un culpable, la realidad indica que el proceder debió haber sido otro. Los fondos de inversión no fueron quienes hicieron quebrar a Chrysler, simplemente ejercieron su derecho a cobrar lo que desde la empresa automotriz, posteriormente respaldada por el gobierno de E.E.U.U., prometió pagar al emitir su deuda. Es posible que puedan salir perjudicados en el canje con la compañía quebrada, pero sus opciones tampoco eran muchas. O aceptaban una quita de casi el 80% de la deuda que tenían en su poder, o se arriesgaban a una mejor negociación bajo la reestructuración en el chapter 11 de la automotriz. Ante la posibilidad de recibir como máximo un 20% del monto en su poder o arriesgarse por la vía legal y tener chances de recibir lo que realmente corresponde (al menos en un porcentaje bastante mayor al 20%), cualquiera en su sano juicio hubiera optado por la segunda opción. Lo más interesante de esta situación surge cuando la relacionamos con los resultados de los tests realizados a los bancos que serán entregados al cierre del mercado el día jueves 7 de Mayo. Supongamos un escenario en el que los bancos se vean obligados a incrementar su capital (según las especificaciones de los tests, deben hacerlo aumentando la tenencia de acciones ordinarias) en montos que exceden largamente a la participación que posee el gobierno de E.E.U.U. en acciones preferidas convertibles a ordinarias, e incluso supera al saldo que posee el gobierno en el T.A.R.P. destinado para situaciones como esta; la opción restante sería salir a buscar ese capital al mercado. De ser la última opción necesaria, es muy probable que se recurra a la emisión de deuda para recaudar efectivo y poder recomprarlas en el mercado, evitando así la emisión directa de acciones a fin de no diluir aún más el precio de algunos papeles ya bastante deprimidos tales como los de Citigroup o Bank of America. Ahora, siendo este el procedimiento elegido, quien en su sano juicio aportaría dinero a cambio de un derecho a cobrar el cual no solo corre la posibilidad de no poder ejercerlo, sino que también es probable que tenga que recibir el reproche proveniente directamente del presidente por no aceptar cobrar una décima parte de lo que legalmente le corresponde. Recordemos que una vez solicitada la bancarrota la lista de acreedores es publicada y cualquier persona puede identificar, como en el caso de Chrysler, a los “responsables” de la quiebra de la compañía. Es una situación que de producirse será interesante ver la reacción del mercado, no solo por los montos que arrojen los tests, sino al como planea cada banco hacerse de ese capital. Por el lado de GM, continúa acelerando la reducción de costos, el plan ahora incluye la reducción de alrededor de 21.000 empleos más, lo que tal como dijimos la semana pasada (y volvimos a remarcar ahora), reactiva las dudas sobre la viabilidad del 8.9% de desempleo en los stress test. A su vez, hizo un ofrecimiento de reemplazar U$S 27.000 millones en deuda en bonos, por acciones ordinarias de la compañía ya reestructurada, ofrecimiento que fue rechazado enérgicamente. Aún enfrentando la posibilidad creciente de la bancarrota, los tenedores de bonos siguen resistiendo el cambio de bonos por acciones. La duda se plantea en cuanto al porcentaje en el que ya ha descontado el mercado la eventual bancarrota de GM, así que para aquellos que esperan un pull back para ingresar al mercado o el alcance de alguna de las etapas en el retroceso de Fibonacci, el 1ro de Junio, suena razonable para el inicio de estos sucesos.
En cuanto a las noticias positivas de la semana, los indicadores económicos mostraron mejoras casi de manera unánime; como por ejemplo el incremento en la confianza del consumidor ubicándose en 39.2 y alcanzando de esta manera el máximo de los últimos 5 meses. Quizás el indicador más importante y al cual que quiero hacer especial referencia es al índice del Institute for Supply Management, el cual se encarga de realizar un sondeo a mas de 300 empresas manufactureras sobre su actualidad y sus perspectivas sobre la economía. Si bien el mismo mostró un avance en Abril hasta llegar al 40.1, todavía no ha llegado al nivel de 50, límite a partir del cual se considera que hay expansión en la actividad. Dentro del índice surgieron dos datos sumamente importantes que empujaron al mercado hasta sus máximos de la rueda del viernes: tanto los niveles de pedidos para nuevas órdenes de producción (47,2), como el de empleo (34,4), registraron sus máximos niveles desde el mes de Octubre del 2008, ubicándose en el caso de las nuevas órdenes muy cerca de los niveles denominados de expansión. Por otra parte, el índice de precios de viviendas elaborado por Case-Shiller mostró una caída a 18.6 %, que si bien estuvo dentro de lo esperado, da indicios de que la sensación de caída libre del precio de las viviendas se ha ido perdiendo y cada vez aumenta más la expectativa de un rebote. En una entrevista realizada por el canal Bloomberg a Paul Volker, ex presidente de la Reserva Federal y uno de los asesores económicos más importantes de Obama, surgieron puntos extremadamente interesantes que vale la pena remarcar. Entre sus comentarios se destacan dos en particular: que la administración Obama no tiene pensado dejar fallar a ninguno de los grandes bancos y que no será necesario el pedido al congreso de un segundo paquete de estímulo. Dichos comentarios (sobre todo el primero) serán puestos a prueba conforme se conozcan los resultados de los tests y cuál es la necesidad de capital de cada banco. En cuanto al estado de la economía, su perspectiva es de que se está estabilizando a un nivel muy bajo, y que si bien la reactivación no se producirá en el corto plazo, cada vez hay una mayor sensación de certeza de que se ha tocado fondo. Por parte de la FED, los comentarios fueron recibidos de manera mixta por el mercado. Por un lado, su decisión de mantener las tasas de interés en su nivel actual ya estaba descontada. En cuanto a su visión de la economía, se encargo de remarcar en sus comentarios sobre el consumo y la producción que si bien mostraban signos de estabilización, todavía seguían débiles. La mayor muestra a mi entender de que la FED está viendo signos positivos no está ni en sus comentarios ni en mantener la tasa de interés en su nivel actual, sino en su comportamiento con respecto a la compra de deuda: cuando muchos analistas e inversores esperaban un aumento en el importe destinado a la compra de Mortgage-Backed Securities, Federal Agency Debt y Treasuries la FED decidió mantener el nivel que había acordado en la última reunión. Si bien esto no es un signo definitivo de que la economía hay mejorado, este cambio (al menos en esta última reunión) de una política proactiva a una posición de ver como evoluciona lo que se vino haciendo, es un signo positivo de cara a lo que viene. El informe preliminar sobre la actividad en E.E.U.U. mostro una contracción del PBI de un 6.1%, la cual era largamente esperada por los analistas. Quizás el mayor dato para remarcar dentro de este reporte fue el salto en la reducción de inventarios por parte de las empresas por un valor de U$S 103.700 millones, acción que deja lugar a un incremento al menos temporal en la producción. Los seguros por pedidos de desempleo muestran una desaceleración en el deterioro del mercado laboral pero a su vez se mantiene en niveles históricamente altos. Sigue manteniéndose sobre el límite de los 600.000 pedidos semanales, habiendo finalizado la semana anterior en un total de 631.000. Si bien tal como muestra el gráfico la curva ha empezado a cambiar de tendencia, hay que estar atento a la evolución del mercado laboral en las próximas semanas. Recordamos la importancia de los indicadores del nivel de empleo dado que muchas de las presunciones sobre la recuperación de la economía están basadas en presunciones de determinados niveles de desempleo.

viernes, 1 de mayo de 2009

ZMK09 Harina de Soja Contrato Mayo 2009 (CBOT)

Retomando el estudio de la Harina de Soja (Soybean Meal en inglés) para el Contrato Mayo 2009 del Chicago Board of Trade (CBOT) desde el informe del día 22 de Marzo, vemos como el doble piso ascendente que mencionaba iba a producir una suba importante y es lo que se produjo.

Se observa como se quebró la resistencia dinámica bajista azul y luego de un pullback contra la misma salió disparada al alza.

Otra figura que se ve podría ser una figura de hombro-cabeza-hombro invertido que podría proyectar el objetivo de suba hasta los 352,6 dólares (horizontal en rojo), aunque no convence que anteriormente no hubo ninguna resistencia o soporte que la valide.

También se ve como sigue transitando dentro de un canal alcista verde, pudiendo apoyarse sobre su techo en el rango 346-352 dólares.

Estadísticas:
Tiempo de la Inversión: 39 días
Nivel al 22/03/2009: 300.5 dólares
Nivel al 30/04/2009: 342.5 dólares
Ganancia: +13.98%




EURUSD Euro vs Dolar Americano

El gráfico del Euro contra el Dólar Americano nos muestra como luego de hacer un máximo en 1.3738 el día 19 de Marzo, la moneda fue a buscar una corrección al 61.8% de Fibonacci y un soporte anterior rojo en la zona de 1.2886-1.2904.

También se observa como viene moviéndose dentro de un canal bajista azul cuyo lado superior coincide con la resistencia dinámica bajista azul que arranca con el máximo del 18 de Diciembre.

Veremos si tiene la fuerza suficiente como para quebrar tan importante línea o bien va a corregir buscando el soporte negro para cruzarla más adelante y quizás desdoblar el canal hasta 1.3752.

Hacia abajo no debería quebrar la línea roja y cerrar por debajo de 1.285 ya que desarmaría todo el movimiento alcista de mediano plazo.


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