martes, 5 de mayo de 2009

Jorge Suarez: El Mundo de los Carros Voladores


El mundo de los carros voladores

Alguna vez vi una foto de un carro incrustado en la mitad de una casa. Esa imagen es desconcertante porque desafía nuestro pensamiento racional, los automóviles están a nivel de la calle, y no entran por las ventanas; cuando uno lo hace, nos confunde (o nos atropella, si plácidamente estábamos sentados del otro lado). Algo similar ocurre con las grandes debacles económicas: provocan relaciones causa-efecto inusuales, retan a la lógica.

Quizá el ejercicio más difícil para los analistas y para los inversionistas es observar esta realidad sin ideas preconcebidas, sin relacionarla con la evolución de crisis anteriores; ésta, por su magnitud, es diferente.

El otro día tuve una discusión en un programa especial de CNN con un analista razonable y bien informado. Yo defendía que la situación es peor de lo que se cree y que tomará mucho más tiempo de lo que pensamos para que la “normalidad” (término que admite muchas definiciones) regrese. Él decía que la economía estadounidense empezará a crecer el año próximo y, dentro de su escenario, lo hará porque los precios de los inmuebles tocarán fondo y comenzarán nuevamente su ascenso.

Hay una cierta lógica de que las cosas tienden a regresar a una media, de que lo que bajó mucho volverá a subir. Sin embargo, hay poca evidencia de que eso ha ocurrido cuando las burbujas revientan, pues lo que les merece ese calificativo es el hecho de que los precios alcanzados durante éstas carecen absolutamente de fundamento.

En la época de la burbuja de los tulipanes en Holanda a mediados del siglo XVII, el bulbo de algún tulipán exótico podía cotizarse en el equivalente al valor de una casa, o a diez años de ingreso de un artesano calificado. Después de que ésta reventó, no han vuelto a tener ese precio en casi cuatrocientos años. La acción de Cisco (una empresa de tecnología rentable y bien manejada) valía 81 dólares en la burbuja de Internet, y hoy vale alrededor de 17.50, ocho años más tarde (hay que considerar también que un dólar de 2001 es diferente a uno en 2009, por lo que en términos reales la caída es aún mayor). La bolsa de Japón llegó a casi 39 mil puntos a fines de 1989, veinte años más tarde está más de 80% por debajo de ese nivel.

El otro razonamiento que hacemos, por reflejo, es que cuando los gobiernos se comportan como lo está haciendo el estadounidense, generan inflación. En condiciones normales, eso es cierto. En este momento, y por algunos años, lo que predominará será la presión deflacionaria debido a que la economía está 8% por debajo del nivel de producción (“output”) potencial. Esto no tiene precedente, e implica que habrá un continuo proceso de baja en sueldos y salarios, debido al alto –y creciente, quizá hasta fines de 2010- nivel de desempleo.

Sí, la impresión de dinero y el estímulo fiscal, también sin precedente, probablemente provocarán el mismo efecto que un caramelo tiene en un niño (sin olvidar que todavía tenemos que pagar este carísimo caramelo), pero aún tenemos que lidiar con el origen de este desastre: los precios de los inmuebles tienen que regresar a niveles razonables, y el dolorosísimo y larguísimo proceso de desapalancamiento –tanto a nivel de familias como del sector financiero- apenas comienza.

Se habla de la posibilidad de que veamos una recuperación en forma de V o una recuperación en forma de U. Creo más en quienes dicen que veremos una recuperación que tiene la forma de una raíz cuadrada invertida; es decir, un efímero “sugar rush”(1) como el que provoca un caramelo (se pronostica un déficit fiscal de 8.7% del PIB para toda la OCDE en 2010, un estímulo de tan colosal magnitud no puede pasar desapercibido), y después un largo período plano, con crecimiento muy bajo.

Escribiré después sobre por qué no podemos asumir que los precios de los inmuebles volverán a subir, y por qué un ambiente deflacionario podría complicar las cosas al combinarse con el alto endeudamiento que prevalece.

(1) La corta erupción de energía que viene después de ingerir azúcar.


Jorge Suárez Vélez
Abril 22, 2009

Nota: Jorge Suárez es columnista en la cadena CNN y gentilmente aceptó colaborar con RoccaCharts para la publicación de sus escritos.

5 comentarios:

Seba dijo...

Vos decís que estas subas en los mercados se dan sin fundamentos?

Saludos

Rocca dijo...

Creo que lo que dice es así, porque ve esta suba como un rebote, posteriormente una caída para luego permanecer en el mismo lugar por varios años (raíz cuadrada invertida).

Seba dijo...

O sea, que según su análisis, desde el punto de vista técnico habría una mayor probabilidad de quedar atrapado en la trampa del toro, en el caso de entrar al mercado?

Saludos y gracias

Rocca dijo...

No se si trampa de toros, pero según Jorge Suárez estos valores serían los máximos en muchos años

pablo ortiz dijo...

que el trataria de entrar al mercado pero en lugar de eso quedaria atrapado en la trampa del toro y que quedaria en elmismolugar por varios años


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